Murió Don Fidencio, el símbolo de los trabajadores hispanos de Chicago

Share on facebook
Share on google
Share on twitter
Share on linkedin

Su historia conmovió a miles que reunieron $380 mil para su jubilación.

El conocido paletero de La Villita, Don Fidencio Sánchez falleció este miércoles a sus 92 años. Todos lo recuerdan con gran cariño, pero sobre todo como un ejemplo, informó Telemundo Chicago.

La triste noticia se dio a conocer por las redes sociales y se indica que Don Fidencio oriundo de Morelos, México murió tranquilo, en su cama y rodeado de sus familiares a causa de complicaciones de Sepsis, enfermedad que ocurre cuando el cuerpo tiene una abrumadora respuesta inmunitaria a una infección bacteriana.

“La familia quiere agradecer a todos los de todo el mundo que hicieron sus últimos tres años de vida felices y cómodos. Estaba junto a su familia y seres queridos junto a su cama cuando falleció. Información sobre sus servicios a seguir. Descanse en paz Don Fidencio …”

La vida de Don Fidencio cambió cuando un buen samaritano abrió una cuenta de GoFundMe con la que se logró recaudar más de $380 mil dólares para que pudiera jubilarse.

De un día para otro, hace tres años, a Fidencio Sánchez le cambió la vida. Para este anciano de La Villita, en Chicago, una foto fue suficiente para que todo el país conociera su historia: la imagen de él, empujando un carrito de helado con el que trabajaba en plena vejez, conmovió al país entero.

Fidencio, el paletero, recibió los $384,290 que le donaron.

Todo surgió como una iniciativa de buenos samaritanos, Joel Cervantes Macías y José Loera, quienes no solo le tomaron la foto sino que también le compraron 20 paletas e iniciaron una recolección de fondos sin precedentes, que sumó más de $380,000 para ayudarle a pasar a un retiro que no pusiera en aprietos económicos a su familia.

Un año después, su vida ya era otra. Dijo que ya no trabajaba y que llevaba una vida mucho más feliz. “Antes sí lo hacía el trabajo (sic) pero me sentía que me cansaba mucho y llegaba yo a la casa rendido”, refiere.

Aún no se lo cree, aunque poco a poco se acostumbra. “Esto yo ni me lo soñaba, pero llegó a mi y no a todos nos llega eso”, reflexionó

Además, comentó que se ejercitaba y paseaba, pero sobre todo, que vivía cada instante muy agradecido a los dos hombres que iniciaron toda la ola de ayuda que llegó a él.  Indicó que tenía nuevos pasatiempos, que leía en casa y salía de compras a veces, pues gracias al ejercicio físico se sentía mucho mejor.

“Pienso seguir saliendo a partes que me motiven para no estar triste”, dijo Fidencio en ese entonces.  Este abuelito si bien nunca reveló qué destino le dio a los fondos, sí dijo que le pidía a Dios más vida porque era mucho lo que quiere concretar.Descanse en paz Don Fidencio.

editor

Acerca de Nosotros

La Nueva Semana es un semanario que nace para brindar información relevante para los inmigrantes en Estados Unidos.

Recent Posts

Follow Us