Incendio fatal en La Villita

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Pijamada de la muerte.

No quedaron sobrevivientes. 10 niños de entre 3 meses y 16 años de edad murieron en el incendio más mortífero de la historia de Chicago, ocurrido en la casa ubicada en 2224 S. Sacramento Ave.

POR EDUARDO ALEGRIA

Casi todos los fallecidos son parientes, solo uno es amigo de la familia. Los bomberos dicen que si hubieran tenido alarma contra incendios se hubieran salvado varios de ellos, pues el incendio comenzó en la parte trasera del edificio en un porche cerrado y las puertas de ingreso de la parte delantera del edificio estaban abiertas.

Increíblemente no había adultos en la casa en el momento en que estalló el incendio. Es esta la razón por la que en medio de la tragedia y el dolor de las familias, el miércoles se supo que el Departamento de Servicios para Niños y Familias de Illinois (DCFS ) empezó a investigar denuncias de abandono que involucran a los niños fallecidos.

El DCFS continúa su investigación sobre el abandono de los padres. Un vocero dijo que los trabajadores de casos se habían contactado con tres de las familias involucradas en el incendio y que había investigaciones pendientes en este momento.

El DCFS investiga a Yolanda Ayala por negligencia en el cuidado de sus hijos, Tambien por el mismo motivo se investiga a las madres de los otros menores fallecidos Leticia Reyes, Priscila Cobos y Sonya Carrillo.

Pudieron haberse salvado

Los niños identificados que murieron son Ariel García (5), Xavier Contreras (11), Nathan Contreras (13), César Contreras (14) , Adrián Hernández (14) , y GialanniAngela Ayala (5). La inquilina de la casa, Yolanda Ayala, perdió a seis de sus hijos en este incendio.

Los niños estaban en el segundo piso y habrían tenido tiempo de sobra para correr por su vidas… pero nadie se dio cuenta porque estaban dormidos y al despertar el fuego ya estaba encima de ellos y todo parece indicar que se quedaron paralizados del terror por el infierno que se presentó ante ellos.

“No hemos tenido esto en muchos, muchos, muchos años, esta cantidad de muertes y lesiones en un solo lugar”, dijo el comisionado de bomberos de Chicago, José Santiago.

Amber Ayala, el martes, miraba sollozando unas fotos de sus hermanos y hermanas que murieron en el incendio ocurrido la madrugada del domingo 26 de agosto de 2018 en el barrio de La Villita de Chicago.

Marcos Contreras, hermano de Amber, lloraba sin parar también la pérdida de sus cuatro hermanos que murieron en el siniestro.

No todos los niños murieron calcinados y al mismo tiempo, algunos fueron llevados a los hospitales para tratar de salvarles la vida, pero fu inútil.

El martes murió el décimo niño. La Oficina del Médico Forense del Condado de Cook dijo que Adrián Hernández fue declarado muerto a las 11:12 a.m. el martes en el Hospital Stroger, donde los familiares dijeron que había estado en mantenimiento de vida desde el incendio mortal.

El Departamento de Bomberos de Chicago era el que se encargaba de dar las tristes noticias mientras los peritos siguen investigando las causas del siniestro. Lo que se ha podido determinar es que el fuego empezó en el porche trasero cerrado de la casa en el primer piso. Se encontraron en el lugar restos de colillas de cigarrillos y de fuegos artificiales.

Al parecer algunos de estos fuegos artificiales estaban almacenados y fueron los que azuzaron el fuego en segundos pues explotaron cuando las llamas las alcanzaron.

Mientras tanto, en los jardines del frontis del edificio ya no hay espacio para colocar una vela más en memoria de los muertos. En el lugar hay cientos de flores, globos, fotos, una colección de cruces blancas, manuscritos y prendas infantiles que han puesto los vecinos del lugar que no dan crédito a lo ocurrido.

Nuevos destapes

El miércoles también se supo que el edificio tenía una larga historia de violaciones al código de viviendas de la municipalidad. Igualmente se descubrió que la dueña del edificio había estado tratando de desalojar a la mujer que alquiló la unidad: Yolanda Ayala.

El 20 de julio, la dueña de la casa, Merced Gutiérrez, presentó una demanda para desalojar a Ayala y recuperar la posesión de la propiedad.

De acuerdo a versiones que publicaron los medios de comunicación, varias fuentes dijeron que hubo muchas quejas de vecinos sobre la actividad de pandillas en la casa y posiblemente sobre la venta de drogas.

Pero en lo que concierne al incendio, el edificio tenía dos violaciones del código eléctrico, y por ello ya se había citado a la propietaria del edificio en junio. Las violaciones estaban relacionadas a una instalación eléctrica en el frente del edificio y la otra violación era por un cable ilegal que iba desde el edificio de enfrente hasta la cochera. Tampoco había detectores de humo en funcionamiento en el hogar.

Solidaridad

Al menos tres campañas de GoFundMe recaudaron varios miles de dólares en cuestión de días después de que 10 niños murieran en el incendio más mortífero de Chicago en más de una década.

Una iniciada por el grupo comunitario La Villita Chi había recaudado más de $25,000 de un objetivo de $ 50,000 el miércoles por la mañana, con el objetivo de cubrir los costos de los funerales y los hospitales para las tres familias afectadas.

Una segunda campaña de Enlace Chicago recaudó más de $22,000 el miércoles por la mañana. Ambas organizaciones dijeron que estaban aceptando donaciones, tanto de fondos como de artículos para el hogar, alimentos y ropa, en varios lugares.

 

UNA VECINA FUE LA QUE ALERTÓ

Infierno en La Villita

Esta persona que hizo la llamada al 911 fue quien tocó las puertas de los vecinos alertando del incendio. Esta mujer en la práctica fue la que salvó muchas vidas.

 

Alrededor de las 4 de la madrugada del domingo 26 de agosto, los bomberos y los equipos de emergencia respondieron a un incendio que se había desatado en la segunda planta de una casa de autocares ubicada detrás de un edificio de apartamentos en el West Side de la ciudad. Fue una vecina que estaba de camino a casa el que vio el humo y llamó a los bomberos, informó WSL-TV.

Esta persona que hizo la llamada inicial fue también quien comenzó a llamar a las puertas de los vecinos alertando a los vecinos del incendio, por lo que básicamente comenzaron a auto evacuarse a medida que las compañías de bomberos aparecían en escena. Esta mujer en la práctica fue la que salvó muchas vidas.

Mientras tanto, en cuanto llegaron los bomberos al lugar, inmediatamente después de entrar a la casa en llamas, comenzaron a buscar gente para salvarlas. Todos trabajaron agresivamente lo más rápido posible, alejando a todos los demás residentes de las viviendas lo más rápido posible.

Sin embargo, los equipos no pudieron llegar a tiempo para salvar a los niños porque desafortunadamente sucumbieron a sus lesiones antes de que llegaran los bomberos.

El portavoz del Departamento de Bomberos de Chicago, Larry Merritt, dijo al Chicago Sun-Times el domingo que todos los que murieron habían estado en el segundo piso de la casa. Merritt dijo que los investigadores no encontraron detectores de humo en funcionamiento en el edificio.

Las víctimas habían asistido a una fiesta de pijamas en el hogar, dijo Marcos Contreras, de 15 años, al Chicago Tribune. Contreras, quien perdió a sus hermanos y primos en el incendio, dijo que su hermana lo despertó y la pareja corrió a la casa, pero cuando llegaron, “toda la casa estaba en llamas”.

“Ni siquiera tengo palabras para explicar el dolor que estoy sintiendo en este momento”, dijo Contreras al Tribune. “Parece que todo mi mundo se está derrumbando”.

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La Nueva Semana es un semanario que nace para brindar información relevante para los inmigrantes en Estados Unidos.

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