¿Propuesta o maniobra?

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Negarles la nacionalidad a hijos de inmigrantes.

Se ha armado todo un torbellino de pasiones tras las declaraciones del Presidente Trump de que estaría pensando, de un plumazo, negar la ciudadanía a los que nazcan en Estados Unidos si sus padres son indocumentados.

Como era de esperarse los activistas y sobre todo los constitucionalistas han salido al frente para decir que esto no es posible porque ese derecho lo establece la 14 Enmienda der la Constitución y no puede ser derogada por un Decreto Presidencial. Incluso el líder de la Cámara Baja, Paul Ryan, ha dicho que eso no es posible ganándose la crítica del Presidente Trump de que él no sabe nada de ese tema.

Muchos afirman que el Presidente Trump sabe eso porque en la campaña presidencial de 2016 ya había planteado el tema y fue denostado, por lo que optó por cambiar de tema. Y si ahora lo trae nuevamente al debate es porque falta sólo una semana para de las elecciones de mitad de periodo del Congreso y quiere recuperar terreno para los republicanos ante la ola demócrata que vaticinan las encuestas.

En ese contexto se observa su decisión de enviar a más de 5,000 militares a la frontera para parar la caravana de inmigrantes centroamericanos. Se dice que se trata sólo de una maniobra electoral de mostrar su postura dura con la inmigración, como lo hizo en su campaña presidencial de 2016 y que le funcionó para ganar votos.

 

La ciudadanía

La 14ª enmienda a la Constitución establece que “toda persona nacida o naturalizada en los Estados Unidos, y sujeta a su jurisdicción, es ciudadana de los Estados Unidos y del Estado en que resida”. Reformar una enmienda a la Constitución es algo que no se puede hacer mediante una acción unilateral del presidente: requiere mayorías cualificadas en el Congreso. Eso, explica Trump en la entrevista, es lo que inicialmente le habían indicado los expertos. “Siempre me dijeron que hacía falta enmendar la Constitución. ¿Pero sabe qué? No hace falta. Ahora me dicen que puedo hacerlo solo con una orden ejecutiva”, dice el presidente en la entrevista, en la que no ofrece un calendario para llevar a cabo la medida.

 

JusSanguinis y JusSoli

Los países generalmente adoptan uno de los dos sistemas para otorgar la ciudadanía a los niños: jussanguinis o jussoli. La mayoría de los países practican jussanguinis, también conocido como ciudadanía por descendencia, o ciudadanía por “derecho de sangre”. Bajo este sistema, un niño adquiere la ciudadanía de los padres al momento del nacimiento. Este umbral varía de un país a otro; por ejemplo, algunos países determinarán la ciudadanía del niño basándose en la ciudadanía del padre, mientras que otros verán la ciudadanía de la madre. Los países que practican jussanguinis no otorgarán automáticamente la ciudadanía a un niño nacido dentro de sus fronteras si ese niño nace de padres extranjeros. Esto sería cierto para los inmigrantes que han ingresado legal e ilegalmente. El niño mantiene la ciudadanía extranjera de los padres.

Un pequeño número de países practican jussoli, o ciudadanía por “derecho de suelo”. Bajo este sistema, un niño adquiere automáticamente la ciudadanía del país en el que tiene lugar el nacimiento. Esta ciudadanía generalmente se otorga sin condiciones, y el estatus de ciudadanía e inmigración de los padres es intrascendente. Solo 30 de los 194 países del mundo practican jussoli. Estados Unidos es uno de los pocos países con este sistema.

 

Congreso considera cambios

En las últimas décadas, muchos de esos pocos países con políticas de ciudadanía por derecho de nacimiento automáticas han cambiado su ley como medio para desalentar la inmigración ilegal y para dar a los ciudadanos más control sobre el futuro de sus sociedades. Los países que han terminado la práctica en los últimos años incluyen el Reino Unido, Australia, Irlanda, India, Malta, Nueva Zelanda y la República Dominicana. Barbados y Antigua y Barbuda también pueden estar terminando la práctica mientras las naciones buscan formas de hacer frente a la inmigración ilegal.

En los Estados Unidos, la ciudadanía por nacimiento ha sido objeto de audiencias en el Congreso y legislación propuesta durante al menos las últimas dos décadas.

El esfuerzo por acabar con la ciudadanía por nacimiento automática en los Estados Unidos proviene de todo el espectro político. El senador Harry Reid (D-Nev.) introdujo una legislación para poner fin a la ciudadanía por derecho de nacimiento automática en 1993, el Partido Republicano hizo del fin de la ciudadanía por derecho de nacimiento automática parte de su plataforma de 1996, y el Congreso actual vio la introducción de la “Ley de ciudadanía por nacimiento”, 2009 por el Rep. NathanDeal (R-Ga.). El proyecto de ley actual ha atraído a cerca de 100 copatrocinadores. Desde 1993, se ha introducido en cada Congreso la legislación para poner fin a la ciudadanía por nacimiento.

La legislación más reciente limitaría la ciudadanía por nacimiento a personas nacidas en los Estados Unidos a al menos un padre que sea ciudadano o nacional de los Estados Unidos; un extranjero legalmente admitido para la residencia permanente en los Estados Unidos cuya residencia está en los Estados Unidos; o un extranjero que realice un servicio activo en las fuerzas armadas. Es un esfuerzo por definir quién está “sujeto a la jurisdicción” de los Estados Unidos, una cláusula que se encuentra en la Enmienda 14 de la Constitución de los Estados Unidos que dicta el alcance de la ciudadanía por nacimiento, como se explica más adelante.

Cada año, entre 300,000 y 400,000 niños nacen de inmigrantes ilegales en los Estados Unidos. Dicho de otra manera, uno de cada 10 nacimientos en los Estados Unidos es para una madre inmigrante ilegal.Todos estos niños son considerados por la rama ejecutiva del gobierno de los Estados Unidos como ciudadanos estadounidenses que gozan de los mismos derechos y tienen derecho a los mismos beneficios que los hijos de ciudadanos estadounidenses.

La población de niños nacidos en los Estados Unidos con padres extranjeros ilegales se ha expandido rápidamente en los últimos años de 2.3 millones en 2003 a 4 millones en 2008; ya que estas cifras no incluyen a los niños mayores de 18 años ni a los que están casados, la cifra real es algo mayor.

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Acerca de Nosotros

La Nueva Semana es un semanario que nace para brindar información relevante para los inmigrantes en Estados Unidos.

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